Fungeons and Fragons

Mientras desayuno y espero a que terminen de arreglar la puerta de la cocina (se para saliendo de su engranaje), he decidido que voy a empezar a contarles una historia. Una historia de aventura, goblins, y dados. Esto es Hotel Arcana.

Creo que mi interés por los juegos de rol (y en especial Dungeons & Dragons) nace de los webcómics. En especial uno sobre goblins que vivían en el mundo del juego y deciden pasar de ser monstruos a ser héroes.

Dato curioso: ahorita en el fondo están dando el capítulo de Friends de la trivia. Uno de mis favoritos. Y en el fondo la idea es que un pata hace un juego para sus amigos. Igual que lo que pasa con D&D.

The One with the Embryos

Con el paso del tiempo el juego fue apareciendo más y más en mi vida. El capítulo de Community donde solo juegan, hasta el capítulo de Voltron, donde todo el formato del programa cambia. Y finalmente los podcasts y series online. Acquisitions Inc de Penny Arcade, Harmonquest de Dan Harmon, Relics and Rarities de Geek and Sundry, entre otros.

Penny Arcade ha inspirado muchas cosas en mi vida.

Lo que me lleva a mi juego: Hotel Arcana. Luego de un par de intentos fallidos de juegos con unos amigos, decidí que quería intentar ser Dungeon Master. Así no tendría que pedirle a nadie que prepare el juego, y de paso me podría divertir creando un mundo propio. La primera sesión fue un fracaso. Divertido, pero poco funcional. Bastó con que el equipo decidiera girar hacia la derecha donde esperaba que fueran a la izquierda para descarrilar la misión y terminar en un pueblo de humanos zombificados por un pulpo telepático, controlado por un rey pirata. Todo esto fue improvisado porque no había preparado contingencias para ese maldito giro a la derecha, y mi imaginación entró en doble turno para no detener el juego. No fue el fin del mundo (excepto para los habitantes de ese pueblo. Para ellos fue un desastre).

Pero apareció otro problema. ¿Cómo mantener a un grupo de aventureros unidos cuando todos tienen horarios distintos y no hay garantía de que todos puedan reunirse a jugar?

Fue así que nació Hotel Arcana. La historia es protagonizada por Chanya Ki, el monje alcohólico que una vez trató de orinar sobre goblins y terminó siendo asesinado en el proceso, Betty, la hechiera elfo que incendió el bosque, Cypher, el brujo tiefling que lucha contra el racismo hacia su gente, Therdiana, la enana maga que responde las adivinanzas más rápido que nadie, pero que hace malas preguntas, Gal, el joven y todavía inocente paladín que intenta negociar antes de pelear. A lo largo del camino se les han unido Bolthorn, un dragonborn bárbaro con un pasado trágico, y Zeppelin, un guerrero tiefling que confirma todos los prejuicios contra los que Cypher quiere luchar, pero que al menos logró derrotar a un dragón en su primera batalla.

La historia empieza cuando los aventureros despiertan en el Hotel, sin recuerdo de cómo llegaron ahí, y sin conocerse unos a otros. Son informados por el Gerente acerca de una deuda que tiene cada uno de ellos, y que solo pueden pagar con monedas especiales: las monedas negras, y la única forma de obtenerlas es cumplir misiones para el Hotel.

El precio de la libertad.

Luego de algo de resistencia, acceden a seguir las indicaciones. Primero, deben ir al Bosque de la Muerte Segura, vencer al Árbol Caminante y llevar sus raíces al chef del Hotel. Está experimentando con recetas para el Gran Evento. Llegar al árbol fue más complicado que vencer al árbol en sí. Cypher tuvo que rezarle a su dios para que los ayude a vencer a un pequeño grupo de goblins. Y luego, mientras intentaban obtener las raíces, Cypher y Betty fueron absorbidos por unas hierbas misteriosas en el suelo. Pero el equipo venció al árbol y consiguió las raíces. El Hotel se encargó de llevarlos de vuelta antes de que se les hiciera más y los aventureros fueron bien recompensados por sus esfuerzos.

La siguiente misión del Hotel es un poco más compleja. Los jadineros -una tribu de lizardfolk- están perdidos en el laberinto topiario. Para poder navegarlo de forma segura, el equipo debe recuperar los planos que están perdidos en la cabeza del instructor de yoga, un loxodon (elefante humanoide). Ahí dentro, se enfrentan primero al búho cósmico, respondiendo su adivinanza. Therdiana respondió mientras el resto del equipo todavía procesaba la pregunta. El búho les ofreció una respuesta a cualquier interrogante que tuvieran como recompensa, pero el equipo se ha olvidado de revisar si ya la obtuvieron. Veamos si se acuerdan. Luego se tuvieron que enfrentar al loxodon en versión gladiador. Una defensa agresiva del subconsciente. Gal sometió al loxodon con un conjuro divino en un intento de evitar más sangre derramada. Pero esto solo llevó a que la pelea se volviera una masacre unilateral de parte del equipo. Y finalmente, el equipo se enfrentó a una llama (como en fuego, no animal) en un juego de apuestas. Y aunque quedaron algo chamuscados, lograron recuperar el mapa y salir con vida de la cabeza del elefante.

En estos momentos, el equipo ha recuperado a Betty y a Cypher. Gal y Bolthorn se encuentran en un limbo temporal en el que quedaron atorados saliendo de la misión anterior, y se les unió Zeppelin, aunque nuevamente, este ha sido absorbido por hierbas misteriosas (¡Hey! A veces un jugador tiene que irse más temprano). Están todavía en medio del laberinto, tratando de encontrar a más lagartos, y tratando de descubrir qué se esconde en este y cuál es el misterio del Hotel Arcana.

Por mi parte, los seguiré manteniendo al día, al menos porque me entretiene, y porque este juego me alimenta creativamente. Los días que sé que voy a jugar me emociono, y preparar el juego para el equipo es menos un trabajo y más una vocación. Y quizás en algún momento pueda compartirles un video o audio de una sesión, y así puedan ver un poco más del proceso.

Casi todo lo que se necesita para jugar.

Bruno out.

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